Ese muchacho con un buzo de lana y un pantalón de
dril ambos del mismocolor beis. Con su cabello negro largo un poco más abajo
de los hombros, cortado en capas. Unas convers de color azul oscuro, algo sucias.
¡Cómo me gusta!
Hoy, jueves 25 de septiembre de 2015. Rumbo a mi lugar de trabajo. Voy caminando por la avenida ciudad de Cali, pasando por debajo del puente José Celestino Mutis. Cuando el reloj marcaba algo más de las nueve de la mañana (9: nn am) te recordé.
Recorde esa tarde en que te veía caminando hacia mí con una sombrilla apagada en la mano. Ibas dispuesto a recogerme. Lo que no esperabas es que estuviera acompañada.
A lo lejos me di cuenta cuando detuviste tu caminar, disté media vuelta y regresaste de donde venias.
En ese momento no me importo.
En ese tiempo que fue nuestro tiempo, lo que más hacia era eso, sacarte rabias.
.. .......
También recordé que a pesar de no haber acordado nada de estar juntos, te quedaste para acompañarme en esa tarde con noche.
Gracias.
Estuviste jugando parques. Mientras yo aprendía a preparar un café expreso.
Nunca me enseñaste a jugar parques.
No es raro recordarte. Extraño es, seguir queriéndote sin que estés presente.
Ya ha pasado más de un año. Y tú no estás, no habría por que creerte.
No vuelves.
Ya no vuelvas.
Pues yo, ya, no quiero volver hacer mas ese bache en tu camino.
¡Cómo me gusta!
Hoy, jueves 25 de septiembre de 2015. Rumbo a mi lugar de trabajo. Voy caminando por la avenida ciudad de Cali, pasando por debajo del puente José Celestino Mutis. Cuando el reloj marcaba algo más de las nueve de la mañana (9: nn am) te recordé.
Recorde esa tarde en que te veía caminando hacia mí con una sombrilla apagada en la mano. Ibas dispuesto a recogerme. Lo que no esperabas es que estuviera acompañada.
A lo lejos me di cuenta cuando detuviste tu caminar, disté media vuelta y regresaste de donde venias.
En ese momento no me importo.
En ese tiempo que fue nuestro tiempo, lo que más hacia era eso, sacarte rabias.
.. .......
También recordé que a pesar de no haber acordado nada de estar juntos, te quedaste para acompañarme en esa tarde con noche.
Gracias.
Estuviste jugando parques. Mientras yo aprendía a preparar un café expreso.
Nunca me enseñaste a jugar parques.
No es raro recordarte. Extraño es, seguir queriéndote sin que estés presente.
Ya ha pasado más de un año. Y tú no estás, no habría por que creerte.
No vuelves.
Ya no vuelvas.
Pues yo, ya, no quiero volver hacer mas ese bache en tu camino.