sábado, 19 de mayo de 2018

Me derrito

Aún no sé como hice para ganarme este boleto sin costó hacía este abismo.
Ando recostada contra una fría pared, sentada sobre el suelo desolada como si la vida me negará algo. Llorarodo como niña caprichosa por no tenerlo.
Llorando por cuarta vez.
Más veces de las que nos hemos visto.
Más de las que probé tus labios.
Esos por los que ahora me desplomo.
No entiendo que fue lo que hice para tener la suerte de llamar tú a tensión y la desgracia para dejar de interesarte.
¿Que fue lo que hice que no estuvo bien?
Cierro mis ojos y me lo preguntó mientras aprieto mis párpados.
No sé quien soy me desconozco.
Pues lo miró y me miró una y otra vez y no, no entiendo que hice para que me hayas apartado de ti.
Siento que me derrito.
Si yo lo único que hice fue seguirte.
Solo querer seguirte.
Tengo un mundo de cosas que me gustaría enseñarte, pero tú de la vida ya no quieres aprender nada, no de la mía.
Me desplomó.
Me desconozco.
Me derrito.
Tu atracción física me tiene desorientada, no sé cómo resulte aquí.
Te juro que no me gustaría alejarme de ti aún que a veces lo quisiera.
Me desplomó.
Y es que en repetidas ocasiones vuelvo a ti. Y me envuelvo en ti.
Entre esos carnudos que no tienen piedad para antojarme.
Esto no tiene sentido. No debería estar así. No de esta manera.
Me desconozco.
Me tienes escribiendo hasta en altas horas de la noche, sin luz en la plena oscuridad, con los mocos por fuera y los ojos drenando lágrimas.
Me derrito.
Y te juro que no te odio, no te odio por qué aún no he llegado amarte.
Odio qué me gustes tanto, y que me quiera perder en la parte inferior de tus labios.
Me desplomó.
Trataré de cerrar mis ojos para dormir, pero de seguro mi mente comenzará a imaginarte. Y empezaré a besarte en mis pensamientos, esa es la rutina nocturna que he tomado desde que te ví hace unos meses y la rutina que tome desde que te conocí por días.
Me desconozco.
Creo que debería dejar de lado la posibilidad de querer verte, esto ya se está volviendo imposible de tu parte.
Y lo peor es que dices que me quieres ver, incluso lo repites más veces que yo. Obtare por no creerte.
Me derrito.
No debo permitirme más dolor. Más anciedad, más anhelo. Solo por querer besarte por querer tenerte.
Debería sacarte de mi cabeza.
Pero por ahora no puedo.
Me desplomó.
Me desconozco.
Me derrito.