Es más que un acto de cortesía es un acto de amabilidad esperar a la persona que llega fuera de casa, en la calle ya sea en frente al establecimiento ó en la parada del auto bus es algo que hoy en día la mayoría de la gente lo ve como algo que ya no tiene sentido o algo ya no es tan necesario. Pero este hombre como siempre quedando como un caballero esperando mi llegada a lo lejos de su estadía es algo para mi digno del él, algo hermoso y como es común en mi enamorarme de los detalles más simples yo también aprovechó para llevarle dulces. Dos manotadas de dulces luego de preguntar si querías uno.
Es muy normal que no nos saludemos pero aun es más normal, no para de reir cuando tratamos de vernos a los ojos, bueno eso lo aprendí de ti. Explotar de la emoción con una sonrisa tímida sin atreverse a mencionar cualquier cosa. Da pena salirse de contexto y sonar cursi pero así pasaba. Quisiera comprender de tu parte porque es tan difícil mírame a los ojos si yo muerdo con ellos, muerdo con los dientes “tonto”.
De espaldar un árbol y de sillín la tierra húmeda y el pasto mojado, es más que suficiente para acomodarse como si fuese la más acogedora cama, precisa para observar como las nubes le iban huyendo a la luna mientras que yo me metía entre tus brazos así pareciera que sería la mejor manera de saludarme. Las frases como siempre cortas seguidas de abrazos y besos largos le hacen prometer a la tarde el plan romántico deseado por los adolescentes. Hasta la media noche.
Anteriormente solíamos contar las horas de cada día que pasábamos juntos.. Contaba yo cuando me iba yo o contabas tu cuando ibas hasta donde yo estaba. Las últimas horas fueron contadas por otras personas y las que solíamos pasar juntos eran robadas. Por eso ya no las solíamos contar mas, yo quería empezar a contar de nuevo desde esa tarde pero de no ser por no cumplirse el trato de media noche, mi cuenta hubiese tenido un marcador.
Muchas preguntas sin querer dar la respuesta y más de una ilusión queriendo ser más que la realidad, siempre harán soltar una lágrima de mis ojos. Y yo que creí haber aprendido poder hablar sin llorar; lo seguiré practicando ¿o acaso sera que solo me pasa cuando estoy contigo? así como tambien mi comportamiento cambia repentinamente cuando estas a mi lado; me salgo de casillas, se me ocurren unas burradas y solo lo hago para que sueltes esos cerrados labios que no les dejas entrar un poco de aire. Por qué quieres seguir todo al pie de la letra. “te amo”. Espero poder sacarme todos los te amo que se quedaron cuando te fuiste.
Fueron muy largos lo besos que me diste esa tarde pero ninguno tan largo para igualar el del día del museo, al lado del parque de la Independencia que por cierto era allí en donde quería estar. Quería colocar un nuevo récord. Pero aun mejor, fuiste tú quien invento el récord por la persecución más larga para encontrar un sitio a oscuras. Pero antes de llegar allá quisiera recordar la frase que me suena tanto como el timbre de tu voz, esa ilusión que creció ese día me hace pensar en una segunda oportunidad en la vida que a nadie le gustara más que a mí que diría que esta suerte solo la tengo yo, comenzando con un rechazo de tristeza que rodeaba una lagrima al decirme que imaginara como seria la vida si estuviéramos juntos, “imagínate los dos solos, solos en este planeta viviendo juntos lejos de todo el pasado sin nadie que nos moleste” en ese momento no dije nada porque la palabra imaginación cortaba cualquier realidad algún sueño pero ahora que han pasado unos días y me he dado cuenta de que te quiero más, mas de lo que parecía ser, trate de empezar hacerlo realidad, estar libre, solo para ti, pero tú no apareces .
Vuelvo a mi realidad y recuerdo que también me decías que me querías mucho y que no me querías hacer daño pero me lo hacías en ese preciso momento con el ejemplo del conejo que solo tú sabes explicar. En fin ya me había encontrado con esta sensación de sube y baja al saber que soy una necesidad para tu alma y un reposo para tu cuerpo pero no lo principal en tu vida y ni que alguien se entere que hago parte de tu cadena alimenticia.
Es muy normal que no nos saludemos pero aun es más normal, no para de reir cuando tratamos de vernos a los ojos, bueno eso lo aprendí de ti. Explotar de la emoción con una sonrisa tímida sin atreverse a mencionar cualquier cosa. Da pena salirse de contexto y sonar cursi pero así pasaba. Quisiera comprender de tu parte porque es tan difícil mírame a los ojos si yo muerdo con ellos, muerdo con los dientes “tonto”.
De espaldar un árbol y de sillín la tierra húmeda y el pasto mojado, es más que suficiente para acomodarse como si fuese la más acogedora cama, precisa para observar como las nubes le iban huyendo a la luna mientras que yo me metía entre tus brazos así pareciera que sería la mejor manera de saludarme. Las frases como siempre cortas seguidas de abrazos y besos largos le hacen prometer a la tarde el plan romántico deseado por los adolescentes. Hasta la media noche.
Anteriormente solíamos contar las horas de cada día que pasábamos juntos.. Contaba yo cuando me iba yo o contabas tu cuando ibas hasta donde yo estaba. Las últimas horas fueron contadas por otras personas y las que solíamos pasar juntos eran robadas. Por eso ya no las solíamos contar mas, yo quería empezar a contar de nuevo desde esa tarde pero de no ser por no cumplirse el trato de media noche, mi cuenta hubiese tenido un marcador.
Muchas preguntas sin querer dar la respuesta y más de una ilusión queriendo ser más que la realidad, siempre harán soltar una lágrima de mis ojos. Y yo que creí haber aprendido poder hablar sin llorar; lo seguiré practicando ¿o acaso sera que solo me pasa cuando estoy contigo? así como tambien mi comportamiento cambia repentinamente cuando estas a mi lado; me salgo de casillas, se me ocurren unas burradas y solo lo hago para que sueltes esos cerrados labios que no les dejas entrar un poco de aire. Por qué quieres seguir todo al pie de la letra. “te amo”. Espero poder sacarme todos los te amo que se quedaron cuando te fuiste.
Fueron muy largos lo besos que me diste esa tarde pero ninguno tan largo para igualar el del día del museo, al lado del parque de la Independencia que por cierto era allí en donde quería estar. Quería colocar un nuevo récord. Pero aun mejor, fuiste tú quien invento el récord por la persecución más larga para encontrar un sitio a oscuras. Pero antes de llegar allá quisiera recordar la frase que me suena tanto como el timbre de tu voz, esa ilusión que creció ese día me hace pensar en una segunda oportunidad en la vida que a nadie le gustara más que a mí que diría que esta suerte solo la tengo yo, comenzando con un rechazo de tristeza que rodeaba una lagrima al decirme que imaginara como seria la vida si estuviéramos juntos, “imagínate los dos solos, solos en este planeta viviendo juntos lejos de todo el pasado sin nadie que nos moleste” en ese momento no dije nada porque la palabra imaginación cortaba cualquier realidad algún sueño pero ahora que han pasado unos días y me he dado cuenta de que te quiero más, mas de lo que parecía ser, trate de empezar hacerlo realidad, estar libre, solo para ti, pero tú no apareces .
Vuelvo a mi realidad y recuerdo que también me decías que me querías mucho y que no me querías hacer daño pero me lo hacías en ese preciso momento con el ejemplo del conejo que solo tú sabes explicar. En fin ya me había encontrado con esta sensación de sube y baja al saber que soy una necesidad para tu alma y un reposo para tu cuerpo pero no lo principal en tu vida y ni que alguien se entere que hago parte de tu cadena alimenticia.
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