Tras tantos ruegos porque me deshiciera de mi pantalón la única prenda que tendría puesta hasta ese momento decidiría por mi misma quitármelo, deshacerme de él de una vez y por todas arrancarlo de mi cuerpo para posarme frente a ti como la gracia divina que fundaba la escultura a color de piel de no ser por esos diminutos hilos de rayas verdes y blancas. Yo, en mi completa desnudez y ligera de vergüenza empuñaba la mirada hacia la armadura que se dibujada en parte por tus costillas; ¿Quién le encubrió la fatalidad? observaba de manera acuciosa tu cuerpo casi esquelético el cual he adorador infinidad de veces sin estar presente.
Estaba envuelto en un fino material de piel colorido de un tono canela que terminaría por aclararse por la palidez de tu rostro. Desesperada por quedar atrapada entre tus piernas perdería el juicio casi que manipulada por las emociones sin meter alguna razón. Aun en mi poca fuerza me preguntaba si sería otra más de tus estrategias para utilizarme y si así lo fuera solo esperaba que me dejaras tendida en el piso para levantar solo el cuerpo a la altura de tus tobillos, agarrarme de tus canillas y así mismo que me arrastraras contigo.
Imaginar tantas veces tu cuerpo poder posarse dentro del mío por cada segundo que cambiábamos de lugar me hacían perder el verdadero origen de donde venia mi respiro ya que el aire entre mis pulmones parecía colapsarse al tenerte cada vez más cerca de mi pecho. El fuego lento que recorría mis pezones al sentir tu enorme lengua era solo un aviso más que utilizaba mi conciencia al más infinito placer de tu compañía, mis caderas ya metidas en tu boca y el rose de tus dedos en esa pequeña gloria era como levantar de nuevo el infierno solo para buscar una moneda de oro. Escarbar más debajo de mis piernas; entre los dedos y hacer de mi olor tu aire me dejaba cada vez mas sin aliento, sin autoridad para parar lo que no tenia vuelta atrás.
Por cada vez que nuestras pupilas se encontraban podía sentir como se me desgarraba la memoria perdiendo así cualquier terreno firme pasando por alto cualquier motivo para reaccionar. Por el contrario agregándole un recuerdo más fino de sentir algo que ya se había echo pero que no se sentiría de la misma manera. Comprendiendo los nervios de tu ansiedad me daban un instante más el cual pasaría quemándome las yemas de los dedos con tus muñecas, rasgándolas mientras podía sentir como se metían y encajaban perfectamente tus dedos de tal manera que desencadenaban un mar entre mis piernas, pareciera que hubieras inventado una laguna que llevaría tu nombre a la vez que empaparía tu mano que sensación más extraña, me invadía una pena después de haber “matado al tigre” cómo si pudiera quedarme con tus dedos .
Como describir la manera en que más me gusta verte a los ojos, es cuando me siento entre tus caderas apretándote con las piernas y soltando mis brazos para empezar el vuelo solo así eres capaz de mirarme sin tener miedo a perderte por el solo hecho de ya estarlo.
Como poder describirte el pacto que tienen al parecer mis entrañas y mí conciencia para hacerme llorar cuando llegas a lo más profundo. Solo podría describirte que solo puedo ver la puerta del infinito abrirse cuando me besas con esos labios sedientos de tanto deseo por hacerme el amor. Como es posible sentir más ganas mientras te satisfaces. Déjame decirte que te amo y necesito que me lo preguntes solo cuando puedas mirarme a los ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario